Hay cosa que crecen y hay cosas que menguan, todo se mueve, nada vivo permanece quieto. Se pueden realizar acciones para fomentar ese crecimiento o ese decrecimiento, si así se desea. Cuando no se realiza acción alguna, se suele denominar crecimiento (o decrecimiento) orgánico. Aumento, o desgaste, debido a la repetición y al uso. Y al sabor de boca que deja. Gusta y va a más, o no aporta valor y se apaga.
Así es la vida.
En el caso del Club parece que gusta. Crece suavemente a cada convocatoria. Pese a que no se ha tocado nada desde hace años, la gente repite, y cada vez se añade alguien nuevo. Esta vez 23 personas nos hemos retirado a reflexionar, a realizar una introspección sobre la marcha de nuestra vida y de nuestros negocios. A realizar planes para lograr nuestros deseos y también para eliminar de nuestras vidas todo aquello que nos disgusta o nos causa malestar. Además de los que vienen de cerca, en esta ocasión han venido desde Santander, Ávila, Cuenca, Valencia y Valladolid. Parece que vale la pena el viaje, el tiempo, y los gastos que ocasiona venir al Club.
El ambiente de silencio total que nos permite reconectar con nuestra esencia. Durante mucho rato, durante horas… Los momentos de pausa para pequeños encuentros informales con los compañeros. Y para echarse unas risas. Las comidas y cenas, generosas y bien regadas, con sobre mesas largas y charlas donde compartir miles de situaciones y anécdotas…
Estar rodeados de empresarios y empresarias, de gente como tú que te entiende y que habla el mismo idioma.
Pues sí, al parecer, vale la pena.
Tendremos que ir preparando las salidas para 2025.














6 comentarios en “Crecimiento orgánico”
Cuando al finalizar te despides de los compañeros y ya estás deseando que llegue el siguiente encuentro, algo maravilloso debe de suceder. El ambiente de silencio y concentración que se crea en la sala es algo muy especial, hace que la mente tenga una capacidad de enfoque espectacular.
Planificar, revisar, ver si estás en el buen camino y si no rectificar es muy difícil de hacer durante el día a día, supongo este debe ser uno de los motivos de desear volver.
Otro gran motivo es volver a ver a los compañeros y compartir experiencias de las que siempre aprendo al escucharles. En definitiva, cada vez que me despido de todos siento que mi crecimiento personal y profesional sigue aumentando fantásticamente.
Muchas gracias Fermín y a todos los compañeros por todo lo que me aportáis.
Así es, Lino, has descrito perfectamente la esencia del Club.
Habrá que ir preparando 2025
«La fuerza del lobo está en la manada» , gracias a todos por compartir! Compartir experiencias, éxitos, miedos, proyectos, …. que me hacen crecer a nivel profesional y personal . Buena gente y grandes profesionales que me motivan a ser mejor cada día. Yo espero aportar también mi granito de arena a esta gran familia. Hasta la próxima compañer@s 😉
Muy cierto, Yolanda,
La introspección que se logra mediante el silencio grupal compartido, no se puede alcanzar de otra forma.
Y para compartir experiencias con gente como tú, has de estar rodeado de gente como tú. Y terner tiempo y calma para hacerlo.
Esa es la magia del grupo, de la manada.
Un abrazo.
Solo quiero agradecer lo increíble que fue la última reunión. La verdad es que cada vez que nos reunimos, siento que crecemos de manera natural, sin forzar nada, y este encuentro no fue la excepción.
Me encantaron los momentos de pausa, las charlas informales, las risas y las sobremesas. Estar rodeado de personas que entienden lo que vivimos como empresarios hace que todo sea mucho más valioso. ¡Estoy deseando que llegue la próxima!
Gracias Francisco, así lo siento yo también.
Y utilizo la palabra «siento» intencionadamente, porque esta es una de esas cosas algo difíciles de explicar y de entender con palabras.
Simplemente hay que sentirlas, estar ahí.
Un abrazo.