Como es tradicional en otoño nos retiramos a un lugar tranquilo a reflexionar y hacer planes para el año próximo.
Es necesario detenerse, alejarse del ruido y contemplar para ver si todo va como cabría esperar.
Y hacer planes y metas de lo que deseamos que ocurra en nuestros negocios y en nuestras vidas en el nuevo año.
Está bien hacer buenos propósitos, pero a la gente del Club nos gusta ir mucho más allá.